lunes, 25 de enero de 2016


TDAH

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un síndrome conductual.2 Se trata de un trastorno del comportamiento3 caracterizado por distracción moderada a grave, períodos de atención breve, inquietud motora, inestabilidad emocional y conductas impulsivas.
El TDAH es el trastorno del desarrollo neurológico diagnosticado con mayor frecuencia en los niños,4 de inicio siempre en la infancia, que persiste hasta la edad adulta en un elevado porcentaje de casos y suele ocasionar un impacto muy negativo sobre múltiples áreas de funcionamiento. Tiene una respuesta muy alta al tratamiento, aunque se acompaña de tasas elevadas decomorbilidad psiquiátrica.2 Según el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV): «Habitualmente, los síntomas empeoran en las situaciones que exigen una atención o un esfuerzo mental sostenidos o que carecen de atractivo o novedad intrínsecos (p. ej., escuchar al maestro en clase, hacer los deberes, escuchar o leer textos largos que no son de sus gustos, o trabajar en tareas monótonas o repetitivas)».
Históricamente, este trastorno ha recibido distintas caracterizaciones e innumerables denominaciones, lo que dificulta las consultas de la literatura especializada5 (ver cuadro). Cabe agregar que la sigla inglesa ADHD (attention-deficit hyperactivity disorder: ‘trastorno por déficit de atención con hiperactividad’) se usa ampliamente para referirse a este síndrome.
TDAH EN EL ADULTO


INTRODUCCIÓN

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) se caracteriza por la presencia de un patrón persistente de inatención y/o hiperactividad e impulsividad. Se inicia en la infancia, con una elevada prevalencia a nivel mundial (8%-12%) (Biederman y cols., 2005). Desde los años 70 del siglo pasado se ha observado que el TDAH persiste en la edad adulta en más del 50% de los casos  Los resultados del National Comorbidity Survey Replication (NCS-R) indican una prevalencia del TDAH en adultos del 4.4% (Kessler y cols., 2005), el TDAH se ha asociado a un patrón general de problemas en el rendimiento académico, la adaptación social, familiar y fracaso escolar y laboral, aumento de riesgo de consumo de drogas y problemas legales y un mayor riesgo de presentar trastornos psiquiatricos comórbidos.
MANIFESTACIONES CLÍNICAS DEL TDAH EN EL ADULTO

Desde el DSM-III (1980) se entiende que el trastorno puede afectar a los adultos. A partir del DSM-III-R se describe formalmente la posibilidad de realizar el diagnóstico de TDAH en los adultos.

Para poder realizar un diagnóstico de TDAH en una persona adulta es preciso que el trastorno esté presente desde la infancia, como mínimo desde los 7 años. El sujeto debe continuar presentando una alteración clínicamente significativa o un deterioro en más de dos áreas importantes de su actividad, como el funcionamiento social, laboral, académico o familiar. Los adultos con TDAH suelen manifestar principalmente síntomas de inatención y de impulsividad, ya que la hiperactividad disminuye con la edad.

Tanto en niños como en adultos, el TDAH se caracteriza por (Ramos-Quiroga et al., 2005b):
  1. Dificultad de concentración y atención
  2. Dificultad para inhibir o frenar los impulsos, por ello tienen impulsividad 
  3. Dificultad en regular el nivel de actividad. Ello produce inquietud psicomotora e hiperactividad.

Esta sintomatología tiene consecuencias en el desarrollo del niño y provoca alteraciones sociales, afectivas y de aprendizaje en la escuela, que se van manifestando en las distintas etapas de desarrollo: 
  1. En la época pre-escolar existen alteraciones del comportamiento. 
  2. En la edad escolar se mantienen las alteraciones del comportamiento, problemas académicos, problemas de interacción social, que acaban generando problemas de autoestima. 
  3. En la adolescencia estos problemas se mantienen y aparecen otros nuevos asociados a los anteriores relacionados con los nuevos retos que esta edad plantea, así van apareciendo problemas con las drogas, problemas legales y, en ocasiones, lesiones y accidentes. 
  4. Finalmente, durante la edad adulta, a los anteriores problemas se asocian los problemas de tipo laboral. Los niños con TDAH que no reciben un tratamiento correcto suelen alcanzar en la edad adulta trabajos o profesiones por debajo de su capacidad.
SINTOMAS 
  1. Hiperactividad e impulsividad
  • Movimiento constante cuando está sentado
  • Dificultad para estar sentado durante tiempo
  • Inquietud subjetiva interior
  • Hablar permanentemente
  • Sensación de “motor interior”
  • Dificultad para estar tranquilo como los demás
  • Precipitar las respuestas ante preguntas
  • Dificultad para esperar su turno
  • Entrometerse en las conversaciones de otros
  1. Falta de atención
  • Cometer errores en tareas por inatención
  • Dificultad de mantener la atención sostenida
  • Fácilmente distraible
  • Perder objetos
  • No escuchar cuando le hablan directamente
  • Dificultades de organización y planificación
  • Presentar despistes
  • No realizar tareas que requieran esfuerzo mental
  • Tendencia a dejar cosas para más adelante.
  1. Síntomas asociados
  • Baja autoestima
  • Búsqueda de sensaciones
  • Baja tolerancia a la frustración
  • Inestabilidad emocional
  • Inseguridad
  • Sensación de fracaso
  • Irritabilidad